Saltar al contenido

¿Quién inventó el molinillo de café?

historia del molinillo de cafe

Los primeros intentos de moler el café se realizaron con un mortero, con el cual se pretendía homogeneizar los granos del café, pero esta tarea era realmente incómoda y costaba mucho alcanzar una buena textura del producto final.

En ese mundo de la curiosidad del hombre y con la llegada del café a Europa y Turquía aproximadamente en el siglo XVI, se presenta la necesidad de disponer de una herramienta que permitiera fácilmente darle uniformidad a los granos de café tostado, para utilizarlos adecuadamente produciendo tan deliciosa bebida.

Lográndose en el XVII los primeros inventos de los molinillos de café, para obtener de una manera cómoda y más rápida que con los morteros un producto utilizable.

Para esta época en Francia nacen algunos modelos con precisión en busca de ofrecer un café de calidad a la nobleza, algunos de ellos llamados Luis XIV.

Así mismo, por la expansión del consumo del néctar de este fruto llamado café que tan amablemente nos regala la naturaleza, se registra en los Estados Unidos la primera patente a nombre de Thomas Bruff para mediados del siglo XVIII.

Consideramos que esta herramienta de cocina tiene una historia muy interesante, a través de la cual fue cambiando de apariencia y mecanismo de funcionamiento hasta llegar a modelos muy modernos.
Sabías que existen museos que tienen exhibiciones de diferentes molinillos de café de diversas épocas y lugares.

¿Para qué sirve un molinillo de café?

Un molinillo de café es un utensilio generalmente pequeño que se utiliza para moler los granos del café tostado, para obtener un polvo homogéneo preferiblemente uniforme en tamaño y con un aroma que encante.
Antiguamente eran manuales pero luego con la evolución de la tecnología, alguien decidió llevar los avances al antiguo molinillo y transformarlo en una máquina eléctrica que es más rápida para moler y hace menos ruido que la manual.

Sin embargo, muchos hogares todavía recuerdan sus primeros molinillos de café que al molerlo expulsaban un polvo con un aroma muy natural, listo para preparar una cuantas tazas de un excelente café.

No dejes de ver hasta el final de este post aún nos falta mucho que decir sobre este utensilio, que nos ayuda en una actividad tan cotidiana como hacer café.